Fanfic Harmonía I: Solsticio de Verano – Capítulo 05. La Historia de las Dos Reinas

25 de diciembre del 2016


HARMONÍA I:
Solsticio de Verano

Por
WingzemonX

Capítulo 05
La Historia de las Dos Reinas

Luego de hablar con Flash Sentry, Twilight y Spike se dirigieron a la Biblioteca Pentagonal, el mismo sitio en el que unas horas antes habían estado hablando con Lady Celestia; pero en esa ocasión iban con una misión distinta, aunque de cierta forma relacionada. Al igual que hace unas horas, la biblioteca se encontraba totalmente vacía y en un casi lúgubre silencio. Era un poco extraño, considerando que estaban en semana de exámenes, y era común que luego de clases varios decidieran ir a estudiar o repasar en la Biblioteca. Ambos bromearon comentando si acaso a todos les habían cancelado el resto de sus exámenes así como a ella, pero lo veían poco creíble.

Twilight no le dio importancia a la soledad del lugar, y de hecho le pareció preferible así. De inmediato se separaron, y cada uno por su lado comenzó a buscar entre las diferentes secciones del lugar un libro que les pudiera servir para saber cómo organizar un festival; sin embargo, no resultaba ser una tarea sencilla. El tema en cuestión era bastante específico. Podían encontrar información sobre festivales, historias sobre festivales, ¿pero información sobre cómo organizar uno?

Luego de casi media hora de búsqueda, Spike comenzaba a pensar que sería una búsqueda inútil. Recorrió cada sección, recolectando cualquier libro cuyo título le indicara aunque sea una lejana suposición de que pudiera tratarse de lo que buscaba. Twilight en ese momento se encontraba sentada en una de las mesas de estudio, con su propia pila de libros a su lado. Estaba leyendo detenidamente un libro abierto frente a ella, y parecía realmente concentrada en él. Cuando terminó su recolección, Spike se dirigió hacia Twilight con la alta pila de libros en sus manos para que los pudiera revisar. Avanzaba a paso lento, pues la pila de libros le estorbaba la vista.

– Sé que no tienes experiencia organizando festivales. – Comentó el dragón en voz baja, notándosele algo de esfuerzo en su tono debido a la difícil tarea que estaba desempeñando.

Twilight siguió con su atención puesta en su libro, y ni siquiera despegó los ojos de éste un segundo para echare un vistazo a su familiar. Simplemente optó por responder con un…

– Ajá.

– ¿Pero de verdad crees que encuentres un libro sobre cómo organizar festivales por aquí?

– Ajá.

– ¿Y no dijo Lady Celestia que la intención de todo esto era justamente que dejaras de leer tanto libros todo el tiempo?

– Ajá.

– Y no me estas prestando atención, ¿cierto?

– Ajá.

Spike suspiró molestó, y colocó de mala gana la pila de libros en la mesa justo a su lado, pero ella ni siquiera lo notó. No era extraño que Twilight se sumergiera tan profundo en un libro, que era incapaz de ver o escuchar algo de lo que la rodeaba. Sin embargo, le parecía extraño que le ocurriera precisamente con ese tema que buscaban, que según tenía entendido no le interesaba en lo más mínimo. Eso le causó algo de curiosidad.

– ¿Encontraste algo? – Le preguntó mientras se paraba de puntas y se apoyaba en la mesa para poder ver el libro que leía.

Lo que Spike logró ver desde su posición, no era ni cerca de lo que esperaba. Las páginas abiertas del libro que Twilight leía, tenían dos dibujos a tinta, ambos de criaturas de apariencia horrible, una con cuernos, otra con alas, una con un hocico alargado con colmillos, la otra con garras largas y afiladas. Confuso, intentó visualizar el título en letras grandes a la cabecera de una de las páginas.

– ¿Monstruos y Criaturas peligrosas de los Pantanos? – Murmuró confundido, leyendo textualmente el título. – ¿Qué tiene que ver eso con el Festival del Solsticio de Verano?

– ¿Eh? – Exclamó Twilight algo confusa, despegando al fin sus ojos del libro.

Twilight pareció tardar mucho en reaccionar, en procesar lo que Spike le había preguntado, o incluso en darse cuenta de que estaba a su lado. Su reflejo inmediato luego de ello, sin embargo, fue tomar el libro y cerrarlo abruptamente.

– ¡Ah!, no, nada, ¡nada! – Comenzó a decir nerviosa, y entonces tomó el libro y lo colocó con los demás. – Sólo estaba leyendo un poco sobre otra cosa. Ya sabes, para despejarme un poco…

Spike le miró con incredulidad, pues todo eso sonaba por completo una excusa. De pronto, algo lo iluminó.

– Aguarda un segundo. – Comenzó a decirle acusadoramente. – Es sobre lo que te dijo Flash Sentry, ¿verdad? Estás investigando sobre las Criaturas de las Sombras de las que te habló.

– ¿Qué? No, no, no, ¿cómo crees? – Empezó a decir Twilight con rapidez para excusarse. – Estoy investigando la nueva e importante tarea que me ha asignado Lady Celestia. Mis cinco sentidos están enfocados en ello.

Mientras hablaba tomó al azar uno de los libros que Spike le había traído, y lo abrió a la mitad. Sin embargo, cuando sus ojos se posaron en sus páginas, su rostro se llenó de espanto.

– ¡Agh! – Exclamó con fuerza, y rápidamente cerró el libro un segundo después. Lo volteó rápidamente para ver la portada y leer el título. – ¿Enfermedades Cutáneas Veraniegas Ilustradas?

Se viró de reojo de Spike, confundida. Spike simplemente se encogió de hombros.

 – ¿Qué? Tiene “Veraniego” en el título.

Twilight suspiró. Comenzó a revisar los libros que había en la mesa, y tomó aquellos cuya temática no era de interés para el tema en cuestión, o más bien para los dos temas en cuestión.

– De acuerdo, lo admito. Lo que dijo Flash Sentry me preocupó, y con más razón si también preocupa a Shining Amor. ¿Y si está pasando algo fuera de lo común que está provocando este aumento en los avistamientos de Criaturas de la Sombras?

Twilight tomó alrededor de ocho libros, y se dirigió a los estantes para acomodarlos de nuevo en su lugar; el de Enfermedades Cutáneas sería el primero.

– Si es así, Lady Celestia y la Orden se encargarán de eso. – Le indicó Spike, que la seguía por detrás. – Tú necesitas preparar un festival, ¿recuerdas?

– Vamos, Spike. ¿A quién le importa ese tonto festival si puede estar pasando algo realmente serio con Equestria?

– Lady Celestia dijo que era muy importante para todos, y también para ella.

– Tal vez. Pero si descubro algo sobre ello, de seguro Lady Celestia lo entendería.

Acomodó los primeros tres libros en sus estantes, y luego se dirigió a la sección de literatura para acomodar una novela titulada “El Festival de Verano”, que de hecho ni siquiera tenía que ver directamente con su Festival de Verano. Según su número de serie, iba en la parte superior del estante, por lo que buscó una escalera para poder subir. Sólo encontró una pequeña, pero pensó que sería suficiente.

– Twilight. – Pronunció Spike mientras ella hacía lo suyo. – Odio decirlo, pero es precisamente por cosas como ésta por las que Lady Celestia te encomendó esta misión.

– ¿Qué quieres decir?

– Me refiero a que… No estarás buscando una excusa entre los libros para no organizar el Festival y no socializar como Lady Celestia quiere, ¿o sí?

– ¿Disculpa? – Contestó la Hechicera casi ofendida, al tiempo que se subía en la escalera que había encontrado. Sin embargo, para su sorpresa, el libro parecía ir un poco más arriba de lo que la escalera alcanzaba, por lo que tuvo que estirarse, e incluso ponerse de puntas en el último escalón para intentar alcanzar.  – Organizar un simple Festival no sería ningún reto para mí, incluso aunque signifique… Lidiar con… Esa… ¡Gente!

Su pie derecho resbaló al último momento del escalón, y terminó cayéndose sin poder evitarlo; y si no fuera eso suficientemente malo, por mero reflejo su mano intentó agarrarse de algo mientras caía, y terminó trayéndose consigo alrededor de veinte o treinta libros de los estantes, y estos cayeron sobre ella luego de haber tocado el suelo, sepultándola.

Spike cerró sus ojos ante el inminente golpe, y sólo los abrió cuando ya todo estaba de nuevo en silencio. Frente a él, se encontraba una montaña de libros, debajo de cual se asomaban los brazos de Twilight, su pierna derecha, y parte de su cabello. El pequeño dragón se acercó con timidez, y picó un poco su brazo derecho con su garra.

– ¿Estás bien?

No hubo respuesta los primeros cuatro segundos; pero al quinto, Twilight se sentó rápidamente y se quitó apresurada los libros de encima, moviendo sus manos con desesperación.

– ¡¿Podría dejar de caerme en lo que resta del día?! – Exclamó con fuerza, y de inmediato se tapó a sí misma la boca con sus manos, pues sin querer había alzado de nuevo la voz en la biblioteca. – Es la tercera vez ya.

– Quinta si cuentas las dos de anoche. – Señaló Spike, y Twilight de inmediato lo volteó a ver con molestia por sus palabras. – Si no han pasado veinticuatro horas sigue contando como este día, ¿no?

Twilight no le respondió nada. En su lugar, se quitó del montón de libros, y comenzó a recogerlos uno a uno.

– Ayúdame a recoger esto, ¿quieres?

Spike obedeció, y de inmediato comenzó a levantar los libros. Twilight subió la escalera, y acomodó los primeros que había recogido, y de ahí en adelante Spike le pasaba uno a uno, y Twilight lo acomodaba en donde su número de serie indicaba, si era acaso que el sólo título no le era suficiente para saberlo.

– ¿Sabes que es lo más extraño? – Comentó Twilight mientras seguían acomodando. – Lo extraño es que casi no hay ninguna información sobre las Criaturas de las Sombras. Todos han oído hablar de ellos, ¿pero qué son realmente? Nadie parece haber escrito algo sobre su verdadera naturaleza.

– ¿Será que nadie sabe qué son en realidad?

– Eso pareciera, pero es tan difícil de creer. Hay reportes de hace siglos de sus apariciones, ¿cómo es posible que hasta ahora nadie sepa nada de ellos?

En ese momento, Spike le pasó uno más de los libros para acomodarlo, pero ese resultó ser un tanto diferente. No tenía número de serie en su lomo como los demás, y el titulo no le era para nada conocido. De hecho, lo que más le llamó la atención, era que el título ni siquiera estaba escrito en el idioma convencional.

– No reconozco este libro. – Comentó curiosa. – Jamás lo había visto, y no tiene número serie.

Bajó la escalera hasta poder sentarse en el primero de los escalones, y entonces colocó el misterioso libro sobre sus piernas. El libro era delgado, no debía de tener más de cien o ciento veinte páginas. Era de pasta gruesa color café con bordes dorados. En la portada estaba escrito el mismo título del lomo, con el relieve del sol y una luna debajo de éste. No tenía ningún nombre de autor por ningún lado.

– ¿Qué idioma ese? – Preguntó Spike al asomarse a ver el título en la portada, y sobre todo las curiosas letras en las que estaba escrito.

– ¿Cómo que cuál es? – Le respondió Twilight con sorpresa. – Es Lutios Antiguo.

Spike la miró fijamente con cara de confusión.

– Lleve clase de él los primeros tres semestres aquí en la Academia, ¿ya lo olvidaste?

– Tal vez lo bloquee. – Respondió apenado el Dragón, encogiéndose de hombros.

El Lutios Antiguo fue el segundo idioma más hablado en Equestria durante sus primeros siglos de existencia. Varios de los libros más antiguos de Hechicería e Historia estaban escritos en él, y por ello era una de las primeras cosas que los estudiantes debían de aprender cuando comenzaban a estudiar ahí. No era un idioma por difícil en realidad, salvo por algunas palabras que eran difíciles de traducir.

Twilight centró su atención con las letras doradas de la portada para intentar traducirlas.

– Creo que dice… La Historia de las dos Reinas. – Murmuró en voz baja.

Un título bastante sencillo. Cómo estaba en la sección de literatura, debía de ser algún tipo de novela, una corta al parecer debido a lo delgado que era el libro. Pero, ¿una novela escrita en Lutios Antiguo? Nunca se había cruzado con ninguna, y eso que se la pasaba casi todo el tiempo husmeando en los rincones de las tres bibliotecas en busca de un buen libro que leer. Y especialmente, jamás se había cruzado con ese libro, que ni siquiera tenía número de serie en él. Misterioso, ciertamente misterioso.

Twilight ya de por sí sentía una curiosidad innata ante cualquier libro nuevo que caía en sus manos, excepto los de enfermedades cutáneas asquerosas. Un libro nuevo como ese, a la vez que misterioso, era casi como un tesoro para ella. No esperó más y de inmediato lo abrió. Esperaba que en las primeras páginas encontrara algo más de información, como el nombre del autor, en qué año había sido escrito, algún índice… Pero no. De hecho justo después de la portada, en la primera de las páginas, parecía ya comenzar la narración.

– ¿Crees que es bueno momento para ponerte a leer eso? – Le cuestionó Spike. – No hemos encontrado nada aún sobre el Festival del Solsticio de Verano, y tienes que ir a ver a Lady Celestia en cuenta anochezca.

– Sólo será un momento. – Murmuró en voz baja mientras, de nuevo, se sumía de lleno en la lectura.

Spike suspiró resignado. Comenzó a acomodar el resto de los libros que se habían caído, pero no todos le eran posibles ya que Twilight seguía sentada en las escaleras. Intentó decirle un par de veces que si se hacía un lado para poder usarla, pero, como era de esperarse, ni siquiera lo escuchó.

Pasaron cinco, diez, casi quince minutos; Spike comenzaba a aburrirse. Se sentó delante de Twilight, y comenzó a notar las extrañas reacciones que surgían en su rostro mientras leía. Se veía confundida, sorprendida; no tenía esa expresión seria y concentrada que siempre tenía al leer un libro realmente interesante, eso era diferente. Spike pensó que tal vez era más bien que tenía que hacer más esfuerzo en intentar traducirlo, si es que estaba en ese lenguaje extraño que le había dicho. Pero no, no era eso… Cualquier cosa que Spike pudiera suponer o intentar adivinar, no se acercaría ni un poco a lo que cruzaba por la mente de Twilight en esos momentos…

– ¿Qué? – Exclamó atónita de pronto, luego de su largo lapso de silencio. – Esto… Es increíble. ¿Será verdad todo esto?

– ¿Qué?, ¿qué ocurre, Twilight? – Preguntó Spike alarmado.

– No sé de donde haya salido este libro, pero si lo estoy traduciendo bien… La historia que cuenta… Es algo que jamás había oído… Algo que jamás nadie había oído.

Twilight se puso de pie y caminó apresurada de regreso a la mesa e estudio con el libro entre las manos. Colocó el libro sobre la mesa y lo abrió en una de las primeras páginas, en las que había un enorme mapa a blanco y negro, aparentemente dibujado a mano. Tenía señalado varios puntos importantes, y sus trazos eran muy refinados y delicados. Spike se subió en una silla y luego se permitió subirse a la mesa para poder ver de más cerca; normalmente Twilight lo hubiera reprendido por eso, pero en esos momentos parecía mucho más concentrada en ese otro asunto. Comenzó a darle a su Familiar un resumen de lo que había leído hasta entonces, apoyándose en el libro.

– Escucha, por lo que he entendido hasta ahora, este libro cuenta la historia de una época muy antigua, alrededor de mil años atrás. – Señaló entonces al mapa del libro con su dedo índice. –  En ese entonces, de acuerdo a lo que describe, el territorio que hoy conocemos como Equestria, estaba dividido en cuatro reinos independientes. Y uno de ellos en especial, era gobernado por dos Hermanas de gran poder que reinaban en conjunto. Y sus nombres eran… – Calló unos momentos antes de proseguir, cómo si se le dificultara pronunciarlo. – Celestia y Luna Ultimecia…

– ¿Cómo? – Exclamó Spike, confuso. – ¿Celestia Ultimecia? ¿Hablas de la Celestia Ultimecia que conocemos?

– Júzgalo tú mismo.

Twilight hojeó con rapidez hacia algunas páginas adelante, en la que había un dibujo en colores opacos, un tanto abstracto, pero aun así no era difícil distinguir de qué se trataba. Era una ilustración de dos personas, dos mujeres para ser exactos, una parada a lado de la otra. La de la derecha, era una mujer delgada, de cabello rosado y largo, con piel blanca y un vestido largo, también blanco, y una corona en su cabeza. La mujer a su lado tenía una apariencia muy similar, pero sus colores eran muy distintos. Su cabello era oscuro, y tenía pequeños brillos como si fueran estrellas. Su piel era azul oscuro, y usaba un vestido largo y negro, que también parecía estrellado como su cabello.

– Pues sí se parece un poco. – Comentó Spike al ver la ilustración de la mujer de blanco; realmente tenía un gran parecido con la apariencia de Lady Celestia. – ¿Y ella es la otra mujer llamada Luna? ¿Quiere decir que Lady Celestia tiene una hermana?

– No… Claro que no. – Respondió Twilight apresurada, aunque de inmediato dudó de su afirmación. – Bueno, no que yo sepa. Jamás había oído algo al respecto, y creo que nadie.

Y así era. Antes de haber leído eso, jamás había oído nada parecido a que Lady Celestia pudiera tener algún familiar, en especial una hermana. ¿Qué significaba todo eso? Y no era siquiera lo más sorprendente del contenido de ese libro. Volvió de nuevo al mapa y posó su dedo en una región al sur de éste para proseguir con su narración.

– De acuerdo a este mapa, la capital del Reino que gobernaban Celestia y su hermana Luna, se encontraba en esta región al sur del actual Canterlot; era una ciudad llamada…

El nombre de la ciudad estaba escrito el letra muy pequeña, y encima de todo usando el abecedario del Lutios Antiguo que de por sí ya parecía garabato por sí solo. Cogió una lupa para apoyarse, y así poder ver mejor.

– Creo que dice Sunfallpolis. – Susurró en voz baja, y luego dio vuelta a la página. – En ese lugar se encontraba erigido un gran castillo que era el hogar de ambas, y los lugareños de la zona lo llamaban el Castillo de las Dos Reinas.

Guardó silencio unos momentos, repasando con cuidado el texto que continuaba. La primera vez que leyó esa parte, le fue un poco difícil de comprender, y esperaba que una segunda vista le ayudara, pero no sirvió de mucho.

– Esta parte es un poco confusa. Describe que un día apareció… – Dudó en poco en cómo decirlo. – Algo así como una… Fuerza Imparable del Mal…

– ¿Eso qué significa?

– No lo sé, pero sea lo que sea, o fuera quien fuera, comenzó a sembrar el Caos y la Discordia indiscriminadamente por los Cuatro Reinos. Era un mal tan poderoso y temible que ningún Guerrero o Dios podía detenerlo… Ni siquiera las Dos Reinas.

– ¡¿Qué?! ¿Ha… Hablas de un enemigo… Que ni siquiera Lady Celestia podía derrotar?

– Eso parece. – Respondió en un débil hilo de voz. Volvió a cambiar de página, adelantándose un par más. – Aquí dice que en un acto de desesperación, las dos Hermanas recurrieron a una vieja leyenda que hablaba sobre… – Una vez más dudo. – Esta palabra me es un poco confusa. Podría ser arma, conjuro, magia, poder, herramienta… Un algo que al parecer tenía la cualidad única de poder fortalecer y restablecer, pero a su vez suprimir y sellar, cualquier tipo de magia… Cualquiera; hasta la más poderosa o complicada. Lo llamaban… Harphcordia Gladintes. – Murmuró en voz baja, leyendo textualmente la palabra en el libro. – Harphcordia… Creo que la traducción correcta sería… Harmonía… El Elemento de la Harmonía.

El Elemento de la Harmonía. La forma en que el libro describía ese algo, era un tanto confusa y ambigua. Por lo que entendía, era algún tipo de objeto mágico o arma, de un tremendo e increíble poder.

– Elemento de la Harmonía, no suena como algo muy peligroso. – Señaló Spike.

– Tal vez no sea su nombre exacto. Pero según dice aquí, era lo único capaz de sellar para siempre a este mal al que se enfrentaban. Sin embargo, al parecer era muy difícil de obtener, pero de alguna forma ambas hermanas lo lograron, y usando su poderosa magia, derrotaron por siempre a su temible enemigo, y todos en los Cuatro Reinos las nombraron sus heroínas.



Era una historia increíble. La narración era un poco confusa, y de seguro muchas cosas se le perdían por la traducción, pero estaba segura de la idea general. Pero… ¿Realmente era real? ¿Eso que de describía ahí era real?, ¿o era sólo una historia inventada?

– ¿Y qué pasó entonces con la tal Luna? – Preguntó Spike, al parecer más que interesado, como si le estuviera contando un cuento para dormir.

Twilight no tenía una respuesta para esa pregunta, no aún. Sólo había leído hasta ahí, pero la historia aún no terminaba.

– Déjame ver.

Volvió a tomar el libo en sus manos y comenzó a hojearlo mientras caminaba de un lado a otro. De nuevo se quedó simplemente leyendo, aunque de vez en cuando susurra en voz baja en el idioma en el que estaba escrito, por lo que Spike no entendía nada. Pasaron de nuevo unos diez minutos, antes de que Twilight volviera a reaccionar.

 – Oh no. – Exclamó casi asustada.

– ¿Qué? ¿Qué ocurre? ¿Qué paso después?

– Nada bueno, nada bueno. – Repitió un par de veces sin apartar sus ojos del  libro. – Aquí dice que por los diez años que siguieron a la derrota de su temible enemigo, todo fue paz y prosperidad en los Cuatro Reinos. Pero al décimo año, la Soredem Janarem, la Hermana Menor, es decir Luna Ultimecia, comenzó a sentir envidia y odio hacia su hermana. A pesar de que ambas eran las reinas, y a pesar de que juntas habían derrotado al Mal, todas las personas comenzaron a darle más crédito a Celestia Ultimecia. Se comenzó a hablar entonces de unificación, de unir los Cuatro Reinos en uno sólo… Y la gente proclamaba que la deseaban a Celestia como su Gobernante del Reino Unificado… Sólo a ella. Ese odio y rencor fue creciendo más y más en el pecho de Luna, hasta que la Oscuridad se apoderó por completo de ella. Su Poder Divino se volvió en… Poder de… Umbrunate… ¿Umbrunate? Eso significa…

Los ojos de Twilight se abrieron de par en par, su boca se abrió un poco y su rostro se llenó por completo de asombro.

– ¿Qué ocurre Twilight?

Umbrunate significa Sombras… Poder de las Sombras.

– ¿Sombras? – Repitió Spike sorprendido. – ¿Cómo…?

Spike no terminó su pregunta, pero Twilight sabía que era lo que quería decir, y era justamente lo que ella estaba pensando. Siguió leyendo de inmediato, algo más rápido, buscando cualquier pista de que lo que estaba comenzando a sospechar era cierto. Por suerte, o mala suerte, no tardó mucho en encontrarlo.

– No puede ser, no puede ser. – Repitió varias veces. – Pero aquí lo dice… El Poder de las Sombras de Luna cubrió por completo a los Cuatro reinos, y cientos de criaturas oscuras y horribles comenzaron a surgir de la tierra, de cuerpos como lodo e instintos salvajes. Estos monstruos comenzaron a aparecer en todas partes, y a atacar a los pueblos sin ningún control.

– ¿Cuerpos como lodo e instintos salvajes? Esos suenan un poco cómo…

– Sí, Spike. La descripción concuerda por completo con las Criaturas de las Sombras que conocemos ahora. Esto quiere decir que… – Twilight alzó su mirada atónita hacia el frente. – Luna Ultimecia, la hermana de Lady Celestia… Es quien creó a las Criaturas de las Sombras…

Ambos se quedaron en silencio por largo rato, sin poder terminar de digerir todo ello. Estaba buscando un libro con algo de información sobre las Criaturas de las Sombras, y ninguno de los Atlas de Criaturas o Monstruos decía algo más de lo que todo el mundo ya sabía. Ninguno decía nada sobre su origen o su naturaleza… Y de repente se encontraba por accidente con ese libro, que contaba esa loca historia sobre una hermana desconocida de Lady Celestia, y la nombraba como la responsable de justamente darles la vida a estos seres. ¿Era acaso una coincidencia?, ¿o era algo más? ¿Podía tomar aunque sea un poco enserio lo que acababa de leer?

– ¿Y Luego, Twilight? – Escuchó que Spike le decía con insistencia, y de esa forma fue jalada de regreso a la realidad. – ¿Qué pasó?, ¿qué fue lo que Luna hizo?, ¿qué fue lo que Celestia hizo?

Era verdad, la historia aún no terminaba, y aún había preguntas que responder. Sin espera, Twilight volvió a concentrarse en leer lo siguiente, pero su mente estaba tan revuelta, con tantas ideas rondándole que le era difícil concentrarse, y le causaba más problemas traducir lo que leía.

– Dice que en algún punto, Luna Ultimecia abandonó su nombre, el que la ligaba a su hermana y adoptó uno nuevo. Luna Noxfeniatis… Luna de Pesadillas… O Nightmare Moon.

– Esto se está poniendo un poco aterrador… – Murmuró Spike con voz temblorosa.

Twilight comenzó a leer textualmente al tiempo que la traducía.

– Celestia, La Hermana Mayor, intentó hablar repetidas veces con su hermana para que se detuviera, pero ella no entendió razones. “Estas tierras sólo necesitan una Reina, y esa Reina seré yo”, proclamaba Nightmare Moon. Los Cuatro Reinos comenzaron a sufrir de nuevo, aunque sólo habían pasado diez años desde la derrota del antiguo mal. Con gran tristeza, Celestia Ultimecia tuvo que usar la misma arma que una década atrás había usado para derrotar al mal que acosaba a los Cuatro Reinos, en su propia hermana. Usó el Elemento de la Harmonía, para detenerla y no causara más daños, y así protegerlos a todos. Pero Celestia no mató a su hermana. Lo que hizo fue sellarla, sellar su magia, su cuerpo, su mente, en lugar en el que nadie jamás pudiera alcanzarla, liberarla, ni tampoco hacerle daño.

Twilight cambió de página, y se dio cuenta en ese momento de que era la última, y sólo tenía una frase final, escrita a la mitad.

– Sin embargo, ese sello no sería para siempre, y tarde o temprano, Nightmare Moon volverá a estas tierras a reclamar el trono que le fue negado…

Esa última advertencia se sentía cargada de un fuerte sentimiento de amenaza y agresividad. Incluso la letra con la que estaba escrita, parecía temblorosa, nerviosa…

– Y eso es todo. – Concluyo justo antes de cerrar el libro. – Ahí termina.

– Todo eso… En realidad no pasó, ¿verdad? – Le preguntó su Familiar algo nervioso.

Lo que Twilight respondió, era una respuesta que no le gustaba dar. Cada vez que un problema o una pregunta difícil se le atravesaba, siempre encontraba la mejor respuesta posible, y casi siempre, la correcta. Pero en esa ocasión, no tenía más remedio, no tenía otra opción; era la única respuesta que le podía ofrecer a su pequeño amigo.

 – No tengo idea…

En verdad, no la tenía.

– Es una historia imposible de creer. Un mal tan poderoso que ni Celestia podía derrotar, una hermana de la que nadie sabe nada, y un arma capaz de sellar cualquier tipo de magia… Jamás había oído nada de esto, ni en las clases de magia, ni las de Historia, ni mitología… Nada.

– Tal vez nunca lo habías oído porque de hecho no pasó. – Señaló Spike, encogiéndose de hombros. – Estaba en la sección de Literatura después de todo. Tal vez es sólo un cuento, tal vez no es real. Tal vez no es la misma Celestia Ultimecia que conocemos.

Eso era cierto. Estaba en la sección de literatura, por eso de hecho había pensado en un inicio que se trataba de una novela. ¿Y si en verdad lo era? Algo en su interior le decía que no era al caso. ¿Quién haría una historia inventada con un contenido tan escandaloso como inventarle una hermana falsa a Lady Celestia, la Diosa y Reina de Equestria?, no sonaba posible, en especial porque estaba escrito en Lutios Antiguo, lo que significaría que debía de tener a lo menos cuatro siglos de antigüedad. Además, el mapa que venía incluido en sus páginas, parecía un mapa real, hecho con cuidado como cualquiera de los mapas antiguos de esa época. Y, como cereza del pastel, más allá de su contenido, el libro en sí le provocaba un extraño presentimiento. ¿De dónde había salido? ¿Por qué no tenía número serie como los otros?, ni siquiera tenía nombre de autor, o dónde se escribió o en qué año. ¿Por qué nunca lo había visto?, ¿por qué nadie lo había visto?, porque de seguro una historia como esa no tardaría mucho esparcirse entre la gente si tan sólo una persona la leyera.

Y de golpe, algo se le vino a la mente. Una idea, tan clara como el cristal, caso como si alguien la hubiera tomado y se la hubiera metido por el oído. ¿Pero podría ser cierto lo que estaba pensando? Era una explicación, sí; ¿pero sería la única? Era la única que tenía de momento al menos. Volvió a abrir el libro en la última página, volviendo a leer sus palabras finales…

“…ese sello no sería para siempre, y tarde o temprano, Nightmare Moon volverá a estas tierras a reclamar el trono que le fue negado…”

– Tarde o temprano, Nightmare Moon volverá. – Susurró muy despacio, repitiendo las palabras escritas. – ¿Y si esta historia es real? ¿Y si no sólo es real, sino que esta amenaza que está aquí, de hecho se está cumpliendo justo ahora? Si la Magia Oscura de Nightmare Moon es la que creó las Criaturas de las Sombras en primer lugar, ¿qué tal si el incremento en sus avistamientos sea de hecho una señal de que su magia se ha liberado o se está liberando?

– ¿Qué quieres… decir? – Cuestionó Spike sin entender.

– Supongamos por un momento que lo que narra este libro es cierto, y que esta mujer llamada Luna Ultimecia, Luna Noxfeniatis, Nightmare Moon o como se haga llamar, en realidad sí esté sellada o capturada en algún lado con un Conjuro que Lady Celestia le hizo hace mil años. ¿Qué tal si se ha liberado de su prisión, o quizás se esté liberando poco a poco?, ¡y por eso estén surgiendo todas estas Criaturas de las Sombras de repente! ¡Por Celestia!, ¡eso lo explicaría! ¡Debo decírselo de inmediato a Lady Celestia, a Shining Armor, a Cadance…!

De inmediato cerró el libro y lo metió en su mochila, y se dirigió caminando con rapidez hacia la salida de la biblioteca.

– ¡Espera Twilight! – Le gritó Spike con energía. – ¡No puedes simplemente irte así!

Twilight se detuvo en la puerta al escuchar la indicación de su Familiar. Lo volteó a ver sobre su hombro unos segundos, y luego pareció caer en cuenta de algo.

– ¡Es verdad! No puedo sacar el libro así como así. Debo registrarlo.

Se dio entonces media vuelta y se dirigió al lugar en el que normalmente la bibliotecaria estaría ahí para atenderla, pero en esa ocasión no era el caso. Pero no importaba, porque ella sabía exactamente qué proceso seguir por su cuenta, aunque sin un número de serie no estaba segura de qué tenía que hacer exactamente.

– No me refería a eso. – Continuó diciendo su dragón, caminando un poco detrás de ella. – No puedes simplemente ir y decirles algo como eso a la Reina Celestia. ¡Recuerda que le prometiste a Flash Sentry que no le dirías a nadie que te contó de las Criaturas de las Sombras!

Twilight se paró en seco, quedándose petrificada como estatua en su lugar.

– Tienes razón, lo había olvidado por completo. – Murmuró con apenas un pequeño hilo de voz. – Ay no, ay no. – De pronto, comenzó a caminar de un lado a otro, mirando al suelo con nervios. – ¿Cómo les excusaré a todos que sé del incremento de las Criaturas de las Sombras sin delatar a Flash Sentry? ¡Pero esto es importante! Si tengo razón, lo entenderán. ¿Pero y si no tengo razón? ¿Y si todo esto no es más que una historia inventada por alguien? Estaba en la sección de literatura, y ni siquiera tiene autor ni nada. Si Lady Celestia hubiera tenido una hermana, alguien lo sabría, no es algo que puedes ocultar… Al menos que haya querido ocultarlo porque le avergonzaba. ¿Y qué tal si se le olvidó? Todas las personas dirían que no puedes olvidar a tu propia hermana, pero no todas las personas viven más de mil años, ¿qué saben ellos que tantas cosas se pueden olvidar en ese tiempo? ¿Pero y si no es así y voy, y le muestro esto y se ofende por el sólo hecho de que haya creído una historia tan disparatada como ésta? ¿Qué tal si sí tuvo una hermana pero no se volvió malvada y esa parte es mentira? A mí me enojaría mucho si alguien dijera algo así de Shining Armor sin razón… ¡¿Qué hago?!

Llena de dudas y frustración, se dejó caer de sentón en una silla, y luego estrelló su frente contra una mesa. El golpe de su cabeza contra la madera había resonado con fuerza, pero ella no pareció adolorida por ello.

– Por todo lo que acabas de decir, sería preferible olvidarnos de todo esto, ¿no? – Comentó Spike con cierta seguridad.

– Tal vez sí. – Murmuró Twilight en voz baja, aun teniendo su cara contra la mesa. Se quedó así por unos segundos, hasta que volvió a alzar su mirada lentamente. – O tal vez no. ¿Cuándo no sabes si algo es real o no, qué se debe hacer?

– Eh… ¿Preguntarle a un mayor?

– ¡No! – Rápidamente se puso de pie, aparentemente recuperando su decisión. – Lo que necesitamos… ¡son pruebas!

Spike parpadeó un par de veces, confuso.

– ¿Pruebas?

FIN DEL CAPÍTULO 05

Notas del Autor:

Hola de Nuevo. Éste fue un capítulo más que especial. Algunos me habían llegado a preguntar cómo iba a encajar Nightmare Moon en toda esta historia, y espero que este capítulo haya aclarado sus dudas. Está de más decir que el idioma antiguo que se menciona aquí, así como gran parte de la historia que se narra, es invención mía, ajustando un poco lo que se vio en la serie claro. Esperen dentro de muy poco el Capítulo 6. Aprovecho para promocionar que acabo de abrir una página de Facebook en la que podrán seguir mis publicaciones, así como actualizaciones ésta y de otras de mis historias y dibujos. Para los interesados, el link está en mi perfil. ¡Gracias por leer!

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Harmonía I: Solsticio de Verano. Twilight Sparkle es una Aprendiz de Hechicería, Protegida de Lady Celestia, la Diosa Guardiana y Regente de Equestria. Desde pequeña, siempre ha sabido cómo hacer todo por su cuenta, dependiendo sólo de su inteligencia y su magia, lo que ha hecho nunca necesitar de amigos. ¿Pero qué pasará cuando se encuentre con una Fuerza Oscura de hace mil años, a la que no puede hacer frente ella sola?, ¿podrá confiar en estas cinco extrañas chicas que acaba de conocer para salvar a su mentora, y quizás a toda Equestria? ¿Y qué pasará cuando descubra el secreto que Lady Celestia ha escondido durante estos mil años…?

+ «My Little Pony: Friendship is Magic» © Lauren Faust, Hasbro Inc., Hasbro Studios.

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Un pensamiento en “Harmonía I: Solsticio de Verano – Capítulo 05. La Historia de las Dos Reinas

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